En cuatro líneas
- Uso inteligencia artificial para programar. Tus datos no entran ahí.
- Los asistentes de IA ven el código y la forma de los datos (qué campos hay y de qué tipo), con ejemplos inventados. Nunca un nombre, un horario, una foto o una venta reales.
- Dentro de las apps, la IA solo interviene donde lo ves: leer una etiqueta o un tique de una foto, o transcribir una nota de voz. Tú siempre revisas el resultado antes de guardarlo.
- Ninguna app toma decisiones sobre personas con IA. Ni valoraciones, ni vigilancia.
Cómo uso la IA para programar
Soy una sola persona y uso asistentes de inteligencia artificial (como Claude, de Anthropic) para escribir y revisar código, pruebas y documentación, y para documentarme sobre normativa, contrastándolo siempre con las fuentes oficiales. Esto es lo que me permite hacer una app a medida a un precio que un pequeño negocio puede pagar.
Lo que el asistente ve es el código y la forma de los datos: que un producto tiene un nombre, un lote y una fecha de caducidad; cómo es un albarán o la hoja que te pasa la gestoría; qué campos tiene un registro de jornada. Cuando hace falta un ejemplo, me lo invento.
Lo que el asistente no ve nunca son datos reales: ni los nombres de tu equipo, ni sus horarios, ni fotos, ni ventas, ni clientes, ni mensajes. Para conseguirlo no bastan las buenas intenciones; hay reglas de trabajo:
- Tu app la desarrollo y la pruebo con datos inventados. Tus datos reales viven en tu sistema y no se copian a las carpetas donde trabajan las herramientas de IA.
- Si para darte soporte tengo que mirar datos reales, lo hago sin asistentes de IA, o con los datos anonimizados o agregados. Nunca pego capturas ni exportaciones de datos reales en una conversación con una IA.
- Las claves, contraseñas y accesos no aparecen nunca en el código y, por tanto, tampoco los ve ningún asistente.
Una consecuencia sencilla: los proveedores de IA que uso para programar no son encargados ni subencargados del tratamiento de tus datos, porque no reciben ninguno. Lo que sí pasa por sus servidores, bajo sus condiciones, es el código que escribo.
Dentro de las apps: dónde hay IA y dónde no
La mayoría de funciones no usan ninguna IA: las tareas, el registro de jornada, las temperaturas, las alertas de precio, los turnos o la caja funcionan con reglas claras y con lo que apuntan en ellas las personas.
Donde sí ayuda es a ahorrar teclear: leer una foto (la etiqueta de un producto para sacar el lote y la caducidad, el tique de liquidación de la caja, un albarán) y transcribir una nota de voz. Hoy estas funciones las hace un proveedor externo, OpenAI, a través de su API para empresas. Lo que recibe es exactamente esto:
- la foto o el audio, y la instrucción de qué hay que extraer;
- no recibe quién ha hecho la foto, ni ningún otro dato de la app: ni nombres, ni horarios, ni registros.
Según las condiciones de la API de OpenAI para empresas, lo que se envía no se usa para entrenar sus modelos, se procesa en Estados Unidos con las cláusulas contractuales tipo de la Unión Europea y se elimina de sus sistemas en un máximo de treinta días (el audio de las transcripciones no se conserva). La persona que hace la foto revisa siempre el resultado antes de guardarlo, y hay datos que la IA no rellena nunca, como la temperatura de una recepción.
En la app de gestión de una banda de música hay una búsqueda de contactos hecha para dar con quien programa una fiesta mayor. Está construida para que el motor de IA solo reciba lo que se escribe, el nombre de la entidad, el pueblo y su web pública (datos públicos de ayuntamientos y festivales, nunca las notas del equipo ni ningún dato de clientes), con un límite de gasto mensual dentro de la app y una revisión humana antes de que nada entre en el catálogo. Hoy todavía no ha hecho ninguna búsqueda real: cuando se active, el proveedor constará en el contrato y aquí.
Antes de activar una función de IA para tu negocio, hay que dejar por escrito el proveedor como subencargado y las funciones que lo usan. Si prefieres que una función no use IA, se desactiva y la app sigue funcionando con entrada manual. Si quieres un proveedor europeo, también lo hablamos. Las fotos que se leen son de etiquetas, tiques y albaranes: en ellas no deben salir personas.
Ninguna decisión sobre personas
Ninguna app usa IA para evaluar, puntuar, ordenar o vigilar a las personas que trabajan en ella. Quien asigna una tarea o un turno es una persona. El registro de jornada apunta la hora, y nada más: no hay ubicación, ni datos biométricos, ni ningún cálculo sobre el rendimiento de nadie. Ninguno de estos usos es de los que el Reglamento europeo de inteligencia artificial considera de alto riesgo. Antes de activar estas funciones en tu app, acordamos la información que verá quien las use.
Qué me puedes pedir
- La lista de funciones que usan IA, con el proveedor y lo que se le envía, por escrito.
- Desactivar cualquier función con IA, o cambiar de proveedor.
- Que te explique, delante de la pantalla, qué pasa exactamente cuando haces una foto.
- Que te avise si esto cambia: cualquier proveedor nuevo se avisa por escrito treinta días antes, tal como fija el contrato de encargo.
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